INDAP Región Metropolitana reconoció a mujeres rurales por su aporte al campo y la producción de alimentos
- Cuatro agricultoras de distintas comunas fueron distinguidas por sus trayectorias, esfuerzo y contribución a la Agricultura Familiar Campesina y la seguridad alimentaria de la región.
Con una ceremonia de reconocimiento, un taller de elaboración de jabones artesanales y la presentación del ballet folclórico ESMUDAN, INDAP Región Metropolitana conmemoró el Día de la Mujer Rural en la comuna de Colina. La jornada reunió a agricultoras de distintas zonas de la región y puso en valor el aporte de las mujeres a la Agricultura Familiar Campesina, la producción de alimentos y el desarrollo de las comunidades rurales.
La actividad fue encabezada por el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, y la directora regional (s) de INDAP, Mariana Arias, junto a la alcaldesa de Colina, Isabel Valenzuela. También contó con la participación de los diputados Agustín Romero y Mario Olavarría, concejales de la comuna, representantes de los servicios del agro y agricultoras de la región.
En representación de la Mesa de la Mujer Rural de la Región Metropolitana, Flor Villalobos, apicultora de Pirque, destacó los múltiples roles que desempeñan las mujeres en sus familias y comunidades, así como su aporte a la conservación de los conocimientos y tradiciones del campo. “Somos mujeres rurales, madres, esposas, cuidadoras, emprendedoras, jefas de hogar, amigas, creadoras, alegres y resilientes. Somos guardadoras de cultura, guardadoras de semillas”, expresó.
Mariana Arias destacó que el Día de la Mujer Rural es un hito muy importante. “Con esta celebración queremos ratificar el compromiso y el apoyo de INDAP a las trayectorias productivas de las mujeres rurales y reconocer su enorme aporte a la seguridad alimentaria. Desde esta región se alimenta a cerca de 8 millones de personas, una labor productiva fundamental que no sería posible sin el trabajo de las mujeres, sus familias y las comunidades rurales".
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el reconocimiento a cuatro agricultoras de la región, cuyas historias reflejan el esfuerzo, la perseverancia y la capacidad de innovación de las mujeres rurales.
Agricultoras destacadas
La primera homenajeada fue María Marambio, quien desarrolla su actividad agrícola en dos hectáreas dedicadas al cultivo de hortalizas, flores de corte y elaboración de productos deshidratados. Su emprendimiento destaca por la incorporación de prácticas de producción limpia y por su capacidad para enfrentar diversos desafíos personales y familiares sin dejar de desarrollar su actividad productiva.
Desde la comuna de San Pedro, María Eugenia Briceño fue reconocida por su trayectoria como apicultora. Actualmente trabaja con alrededor de 60 colmenas, desde las que obtiene miel, polen y propóleo, además de elaborar productos con valor agregado. Su capacidad emprendedora y disposición al trabajo colaborativo le han permitido diversificar y consolidar su actividad.
El reconocimiento del Área Talagante fue para Graciela Vargas, agricultora de Peñaflor dedicada a la producción avícola. Durante más de diez años ha representado a agricultores en el Comité de Control Social de PRODESAL, desarrollando una labor de liderazgo, apoyo y servicio a sus pares.
Finalmente, Ana Silvia Oñate, de la comuna de San José de Maipo, fue distinguida por su trabajo en la crianza de cabras y elaboración de quesos. A través de inversiones, créditos y asesoría técnica especializada de INDAP, ha fortalecido su unidad productiva y se ha convertido en un referente para otras mujeres de su territorio. Actualmente también participa en el Comité Asesor de Área, aportando su experiencia al desarrollo de la Agricultura Familiar Campesina.
El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, realizó un especial reconocimiento a las agricultoras destacadas, indicando que, como “tantas otras usuarias de INDAP día a día sacan adelante a sus familias y fortalecen la actividad agrícola de nuestro país. Gracias a su esfuerzo, nuestros sectores rurales se mantienen vivos y continúan abasteciendo a las ciudades con alimentos sanos, saludables y con trazabilidad”.
La jornada finalizó con un taller de elaboración de jabones artesanales, impartido por estudiantes y académicos de AIEP. La actividad ofreció a las participantes una instancia de distensión y aprendizaje, a través de una experiencia práctica que les permitió adquirir nuevos conocimientos.